abajoHistorias monumentales

La historia detrás del youtuber millonario con más de 200.000 seguidores

El cordobés Franco Bonetto encontró un modo de sentir la pasión y compartirla con todos los fanáticos del Millonario. Cómo creció este personaje que representa al hincha de River en YouTube.

Por Joaquín Ferrero

La distancia no puede con la pasión. Desde el Monumental se conectan millones de cordones umbilicales y alimentan el fanatismo de todos los hinchas que ven a River desde el Interior del país u otros países. El crecimiento de las filiales logró que la hermandad se sintiera más unida, pero Franco Bonetto aprovechó la tecnología y las redes sociales para transmitir su pasión desde Córdoba a todo el mundo.

Es más conocido como Frankucho, un cordobés de 39 años que nunca imaginó que se iba a convertir en un personaje tan conocido. Todo, gracias a poner una cámara apuntando hacia él mientras veía los partidos de la Selección y de River. Sobre sus comienzos, contó: “Yo empecé allá por 2007, era mi cuenta personal donde subía videos familiares y algunas tonterías con amigos. Tres años después hice la primer videoreacción, en el Mundial de Sudáfrica, con el gol de Heinze a Nigeria”.

Hoy tiene más de 800 videos subidos, superó los 200 mil suscriptores y algunas de sus publicaciones han sido vistas por más de un millón de personas. Muchos de esos suscriptores surgieron a partir del partido en la Bombonera, cuando Ramiro Funes Mori le dio el triunfo a River con un gol de cabeza, a lo que el cordobés agregó: “Ahí empezó a engancharse el público. Estaba re mal filmado, pero a la gente le gustó”. En varias ocasiones sus videos fueron difundidos en medios de comunicación, tanto del país como del exterior.

Criado junto a su abuela y su madre en el pueblo de la fábrica de Arcor, Franco absorbió el fanatismo de su nonna, que como él cuenta, se veía todos los partidos habidos y por haber y si eran de la banda, los dos los veían juntos. En 2009, ella dejó este mundo y su nieto cumplió con su promesa de tatuarse “Gracias nonna por hacerme de River”. La marca en su piel está acompañada del escudo del Millonario y lo llevará hasta los últimos días en su pierna derecha.

 

Manos a la obra

Con la llegada de Napoleón, el cordobés comenzó a grabar todos los encuentros. “Cada vez que juega River me come como cinco horas, porque tengo el partido y después tengo tres horas de edición”. A pura dedicación aprendió a trabajar en un mundo que cayó de manera ocasional, sobre su aprendizaje dijo: “Fue con muchos tutoriales de YouTube, viendo programas de edición. No soy ningún profesional, pero ya le agarré la mano”.

Pero el trabajo muchas veces le deja un sabor amargo, en la red de videos más grande del mundo se juega un partido aparte por los derechos de autor. El influencer explicó los problemas que surgen al agregar las miniaturas del partido: “Hice el video de la selección femenina, pero me cayó la FIFA y me lo bloqueó, te da mucha bronca porque son pedacitos casi imperceptibles, el 95% del video soy yo y mi hijo, pero esa es la política que tienen. También, te desmonetizan, como en la Superliga, Turner y Fox reclaman los derechos de autor, entonces, las chirolas que ganaría se las llevan ellos. Da bronca, porque uno trabaja mucho para que salga bien el video y estos tipos en dos segundos te lo bloquean”.

El santuario que él armó en su casa es donde profesa en cada partido el sentimiento que corre por sus venas. La bandera blanca y roja colgada en el fondo, el termo y el mate con el escudo del Más Grande, y se viste para la ocasión, siempre con alguna de las tantas camisetas que tiene y un gorro con los colores del campeón de América. Con correr del tiempo fue tomando las grabaciones como una necesidad. “Ahora mi cábala son los videos. Es como que si yo no me filmo algo va a ir mal, se fue haciendo una cábala sin querer”, contó.

 

Del santuario al templo

 

Unos 700 km lo separan de Buenos Aires y no cualquiera puede llegar a la cancha de River. Franco tuvo la posibilidad de asistir para disfrutar de la experiencia que, como él dice, fue una de las cosas más lindas que le pasó en su vida. Su primera vez, en 2013, contra San Martín de San Juan, al llegar al estadio Franco entró y besó las escaleras, luego, al ingresar a la Belgrano alta no pudo contener las lágrimas. A su vez, el cordobés comentó sobre lo que significa asistir al Monumental: “Lo que siente el hincha del interior es increíble porque uno está acostumbrado a verlo en la televisión de lejos”.

La segunda vez que viajó desde Arroyito hasta Núñez, fue en el último partido contra Racing por la Superliga, pero la tercera fue la más significativa y la que rompió todos los esquemas. La filial de San Francisco lo invitó a vivir la final de la Recopa, ante Atlético Paranaense. “Si ya es loco para mi ver un partido en el Monumental, imaginate ver una final y ganarla”.

Ese día se colocó cerca de la fosa, cuando pasó el micro con los jugadores festejando, tuvo un intercambio de gestos de su pelada con Pinola, a lo que e

 

l defensor lo saludó desde lejos, pero para Franco era producto de su imaginación. Sin embargo, él se contactó por Instagram con el futbolista para sacarse la duda de si ese intercambio había sido real y éste le contestó: “Sí, te vi. No sé si te diste cuenta, te decía que hay que seguir haciendo historia, que disfrutés, eso es lo que te gritaba”.

 

Creciendo como youtuber

El cordobés vive de lo que le deja el medio de comunicación que hace un año y medio armó. La web Arroyito y el mundo .com es la radio online de música con la que se gana el mango. Sin embargo, hay veces que recibe ingresos por parte de YouTube por el flujo de las visualizaciones. “Pagan; por ahí tenés meses buenos y tenés meses malos, dependiendo de la importancia de los partidos. Hoy yo no estoy viviendo de esto, sé que se puede, porque estuve en la junta de los YouTubers y viven de esto y nada más”, contó.

Franco por primera vez se subió a un avión para volar a San Pablo y disfrutar del encuentro de los 50 influenciadores más importantes de América Latina. La organización realizó la Copa Onefootball, la Copa América de YouTubers y Franco defendió los tres palos del combinado que representó a Uruguay. La experiencia de estar junto a los personajes más importantes de la red social más grande de videos para él fue un aprendizaje. “Estas cosas que han ido pasando, son cosas que me van sorprendiendo día a día”, soltó Bonetto.

Además, en el viaje tuvo la posibilidad de realizar su primera videoreacción fuera del país, desde la habitación del hotel, junto a Belu Godoy y Joaco, dueño del canal Las Crónicas de Joaco, dos youtubers en ascenso como él.

Aunque es consciente de que hay un escalón con muchos otros influencers, Franco admitió: “Yo me manejo solo, no tengo a nadie que me diga qué hacer, como lo tienen muchísimos youtubers. En lo que sí quiero invertir es en una cámara buena, para no quedarme atrás”.

 

El sueño hecho realidad

Un sueño era conocer a Francescoli y poder charlar sin ninguna multitud de gente, tranquilo un rato, fue un sueño absolutamente cumplido”. Tuvo la suerte de conocerlo al Príncipe gracias a Matías Patanian. Porque el dirigente del club había compartido su video del gol de Funes Mori, y cuando River viajó a Córdoba para jugar un partido contra Belgrano, Franco se contactó con Patanian para conocer a los jugadores. Se acercó al hotel y estuvo con el plantel, conversó con Ramón Díaz y tuvo un momento exclusivo con Francescoli. “Mi hijo se llama Matías Enzo, Matías por Almeyda, porque justo habíamos ascendido y Enzo por Francescoli. No soy el único que le pone Enzo a los hijos”, contó.

También, recordó una anécdota de su infancia. “Yo de chico, en la canchita me pelaba porque yo quería ser Alzamendi”, en los clásicos juegos infantiles, Franco se imaginaba como el delantero de River y elegía a ese futbolista en el clásico juego en el que los niños toman el personaje de su ídolo. Con el paso del tiempo, Franco tuvo la iniciativa de contactar a quien hizo el gol para que el Millonario fuera campeón del mundo y contarle esa historia. Vía Twitter, Antonio le respondió y la sorpresa para el cordobés fue espectacular. También, Bonetto tiene una admiración por los clásicos como el Burrito Ortega y el Beto Alonso. Pero como él dice, un paso arriba de todos está el Enzo.

Ahora va en búsqueda de entrar a la cancha a hacer uno tiros o ver un entrenamiento. “Yo creo que no es solo para mí, porque yo represento a toda la gente que me sigue y que tiene las mismas ganas de estar ahí”, contó. Él anhela que la gente de River se contacte para poder tener una experiencia en la que las dos partes se beneficien y Franco pueda contárselo a todos sus seguidores.

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